Algas
Debido a la creciente inquietud sobre el calentamiento global, el cual es atribuido primariamente al elevado nivel de CO2 en la atmósfera, la legislación aplicable está siendo cada vez más estricta, incluso para el caso de los biocombustibles. Internacionalmente, se está trabajando en el desarrollo de alternativas económicamente viables para la fijación de CO2 y en esta línea los microorganismos fotosintéticos (microalgas y cianobacterias) ofrecen una de las alternativas más atractivas, ya que emplean principalmente la radiación solar, agua y CO2, como fuente de carbono, para desarrollar su actividad vital, generando biomasa mediante la captura de CO2 que puede ser empleada en procesos industriales.
La sinergia de los sistemas biológicos de captura de CO2 y el desarrollo de biocombustibles es clara. El CO2 generado en procesos industriales de fermentación y/o combustión puede ser capturado, generando biomasa, carbohidratos, aceites, alimento animal y/o adicionalmente otros productos de valor añadido, que pueden ser enviados al proceso de producción de biocombustibles como materia prima, disminuyendo la emisión de GEI asociada a la actividad productiva. Actualmente existen muchos interrogantes por resolver para maximizar esta sinergia, que precisan, investigar, demostrar y mejorar industrialmente las tecnologías de captura y fijación biológica de CO2.
El objetivo final de ABNT en éste área es estudiar la viabilidad tecno-económica y en su caso, desarrollar la tecnología adecuada para la fijación de CO2 y producción de biocombustibles a partir de biomasa de microalgas y cianobacterias. Para ello, Abengoa Bioenergía inició en 2009 el desarrollo de un ambicioso programa de algas que incluye aislamiento, caracterización, selección y mejora de organismos, desarrollo de técnicas de escala laboratorio para cultivarlos y procesarlos a biocombustibles, optimización de los sistemas de producción para alcanzar la viabilidad, desarrollo de procesos de transformación posteriores al cultivo para transformarlos en los productos objetivo, y finalmente integración industrial del proceso.
Dentro de este esfuerzo se destaca que en 2011 se está construyendo una planta experimental en Cartagena en la que ensayaremos diversas configuraciones de proceso y tecnologías. Los resultados experimentales serán críticos para consolidar la evaluación de la aplicabilidad de esta tecnología como producción de nuevas materias primas para plantas de biocombustibles y alimentación animal y, sinérgicamente, la captura del CO2 de fermentación que se genera en la producción de bioetanol, permitiendo ahorros adicionales de emisiones de gases de efecto invernadero en el sector transporte.
